BLANCURA IMAGINADA
Poema de Olga Castells
Hay poemas que parecen brotar lentamente de la naturaleza, como si el viento, la lluvia y la luz hubieran aprendido el lenguaje del corazón.
Blancura Imaginada es una delicada meditación sobre la esperanza, la memoria y la capacidad del alma para encontrar claridad incluso después del dolor. En esta adaptación audiovisual, la música y las imágenes prolongan el universo simbólico del poema hasta convertirlo en un paisaje contemplativo donde la belleza sigue naciendo entre la niebla.
Os invitamos a contemplar primero el videopoema y regresar después al poema desde una nueva mirada.
La pureza como horizonte interior
En Blancura Imaginada, Olga Castells convierte la naturaleza en un inmenso espejo de la experiencia humana. El agua, las montañas, el salmón, la ceniza, los volcanes o las fumarolas no aparecen como elementos descriptivos, sino como símbolos de los estados del alma. Cada imagen nace de una emoción y conduce a otra, tejiendo un paisaje interior donde la esperanza y la pérdida dialogan continuamente.
La "blancura" del título no alude únicamente a un color, sino a una aspiración espiritual. Representa la búsqueda de una pureza capaz de atravesar la niebla de la memoria, las heridas del tiempo y las falsas promesas. No es una inocencia ingenua, sino una claridad conquistada.
Especialmente sugerente resulta la sucesión de imágenes naturales que recorren el poema. El salmón que remonta la corriente, los volcanes dormidos, las lavas antiguas o los vendavales forman un recorrido simbólico donde la existencia aparece como un permanente movimiento de transformación. Nada permanece inmóvil: todo está llamado a renacer.
También la música ocupa un lugar esencial. Los versos están escritos con una cadencia que recuerda a una partitura impresionista, de respiración lenta y contemplativa. La adaptación musical respeta ese pulso interior mediante una orquestación delicada donde piano, cuerdas y voz femenina acompañan el crecimiento emocional del poema sin imponerse nunca sobre él.
Las ilustraciones prolongan esa misma atmósfera de contemplación. La luz, las flores, los ríos y los cielos abiertos no ilustran literalmente los versos: los escuchan. Cada escena parece respirar con el poema, como si la pintura hubiese aprendido también el lenguaje de la poesía.
BLANCURA IMAGINADA
Es en el velamen aguado
de añoranzas vanas,
donde se deslían
multiplicadas gotas,
nacidas
en las mañanas desazonadas
sin tener
el agua dulce
que las sosiega y calma...
igual que entre riachuelos,
contra corriente
va navegando
el salmón
por los saltos de montaña,
cual novia complaciente
que viste su ansia envuelta, entre nubes y tules de blancura
imaginada.
Al encuentro
va de abrazos
que le curen
sus soledades
y válidas esperanzas.
Los fatuos fuegos
entre ajenos pechos
alojados
viven su apagado
arder,
junto a avolcanados restos antiguos
y surcan las fauces
lavas y cenizas
esperando una erupción,
que cristianize y lave los pesados duelos que el ayer
ha volcado
entre toxicas fumarolas
de venenosas esperanzas.
Vendavales inconscientes,
de movilizada fuerza demuestran,
la insensibilidad
de la belleza arrebatada,
en los brazos seguros
de la melancolía destructiva
del deseado
"día de mañana".
Arrastras
se va llegando
a la tumba
de los lamentos
en los sones
de músicas livianas
y los sinfónicos momentos
se fugan,
en los intersticios
de las notas
sin alma.
Sin amor
desafinadas
se apagan, sucumbiendo solas
las notas murientes
detras de la puerta que encierra pesada
la tierra mordiente...
adormecida
yacerá perdida
dentro del festín
de la vida,
cual sinfonía inacabada de sí misma huída.
🎼 Musicalización y videopoema
🎥 Producción audiovisual: La Estrella del Tajo
✨ Películas Animadas con Alma

🌸 Adaptación perteneciente a la colección Biblioteca Animada de la Poesía
Volumen V · El jardín del alma
Obra nº 32
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