La obra se despliega como una pequeña suite en tres tiempos distintos. Tres estados de una misma mirada que atraviesa la experiencia para regresar a ese lugar íntimo donde el tiempo parece respirar de otra manera.
I · Adagio ma non troppo
La calma navega
II · Scherzo a capriccio
Mi prisa
III · Andante larghetto
Somnolencia
Tres movimientos para una misma conciencia
La elección de términos musicales para nombrar cada parte no resulta accidental. La propia arquitectura de la trilogía invita a escuchar el poema como una composición en la que varían el pulso, la intensidad y la respiración.
En La calma navega, el movimiento se hace contemplativo: la calma no permanece detenida, sino que avanza sobre las aguas interiores. Mi prisa altera ese equilibrio e introduce el vértigo de una conciencia que quiere adelantarse a sí misma. Finalmente, Somnolencia desacelera el mundo y lo conduce hacia una región fronteriza, suspendida entre vigilia, sueño y abandono.
El conjunto dibuja así una pequeña cartografía del tiempo interior: calma, aceleración y suspensión. Tres velocidades de la existencia que terminan encontrándose en una misma pregunta: ¿qué queda cuando dejamos de imponer nuestro ritmo a la vida y comenzamos verdaderamente a escucharla?
A veces es el instante en que el alma
descubre finalmente su propio compás.
Trilogía de la Calma
Cuando la poesía encuentra otra respiración
Para esta videoanimación hemos querido respetar precisamente esa condición musical de la obra. Cada movimiento posee su propio carácter, pero los tres pertenecen a un único viaje.
Música e imagen acompañan el tránsito sin pretender explicar el poema. Paisaje, luz, agua, viento y figura humana se convierten en prolongaciones visuales de sus distintos estados interiores, mientras la palabra de Olga Castells permanece como verdadero hilo conductor.
De este modo, Trilogía de la Calma se incorpora a nuestro recorrido por su obra como una composición especialmente singular: tres poemas, tres movimientos y una sola corriente interior.
Quizá alcanzar la calma no consista en detener el tiempo,
sino en descubrir el movimiento secreto
que siempre estuvo debajo de él.
1. Adaggio ma non troppo.
La Calma navega.
Su velero parte el tiempo ciego
de un puerto antiguo.
Escollos surca en la quietud,
no hay vanas prisas ni aloja risas.
Es el lloro quedo de las amapolas...
botones de verdes promesas
de encapsulado corazón.
Savia en encendido bermellón estalla.
La llamada del pulsante tiempo
exige prisa, en el velero de la in quietud.
Brisas de un viento ondulado bailan,
y las mieses en olas claman, amadas miradas.
Alfonbrada tierra vive las raíces de amapolas, presas entre
trigo y espigas verdes.
Crecen, madurando semillas del oro de Dios.
Amapolas solas, entrañas vivas cultivan
apasionado color en el cáliz, él solo se abre
a la espera del sol de un solo calor.
Ondulaciones de impulsada calma
aprietan, y resisten su rauda existencia
en el quieto velero interior.
Tú y yo amapolas sembradas en sangre.
Honor en campos de trigo de un otro sol.
2. Scherzo a capriccio.
Mi prisa
Sin yo espolearla aprieta...
Muestra incesantes señuelos
arrastrados de ocultados tiempos.
Mares tumultuosos, lejanas brisas.
Rumores caídos...
sombras de cascarones raidos.
Hoy, te elijo a ti mi calma,
la que no galopa ciega, ni quiere prisa
que arrastras me lleva.
Mi calma.
Mi prisa.
Dos furias y una copla.
Vida que canta dispares rimas,
fogosos y calmos instantes
en asaltos de a dos.
Apresandoos estoy a las dos
en un clima de aguaceros.
Entre la duda de nubes y sol,
escapáis urgentes velando las huellas
de otro chaparrón.
¡Conseguiré que entre las dos, solo gane yo!.
3. Andante larghetto
Somnolencia.
Letargo en el albor del crepúsculo interior,
agazapada te asientas.
Reposas entre un sosegado no estar,
en la realidad que prende ese otro soñar,
sin querer cultivar el agotado pensar.
Escalando en fuga al ventanal de los ojos,
está la vida,
entre húmedas pausas pesando.
Su efímera belleza se esfuma,
en el mojado mirar, de cristalino ensoñar.
Mientras la clepsidra en su cristal
entrega la levedad de su arena,
sin tiempo de Eternidad.
Somnolencia nos consumes la resta,
de una entretenida suma,
y anulas con tu caída la vida...
Solo son horas de vacuidad.
Suite poética en tres movimientos
✍️ Poesía: Olga Castells
🎼 Musicalización, adaptación audiovisual: La Estrella del Tajo
🎨 Videoanimación artística: La Estrella del Tajo
🎬 Biblioteca Animada de la Poesía, Volumen V, Nº 37
© 2026 · Todos los derechos reservados.



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