Sol en soledades — La ópera íntima del amanecer

En esta mini ópera, la voz del poema despliega un amanecer íntimo donde piel, luz, deseo y trascendencia se entrelazan en un tránsito solar que va desde el azul Prusia de la noche hasta el carmín profundo del ocaso.

“Sol en soledades” es una ofrenda a la Dulzura ardiente, al sol invicto, al renacer rosáceo del alba, a la piel que busca, recibe y se revela. Una plegaria luminosa entre pétalos y espinas, entre fragancias, efluvios y temblores. Aquí, la música abraza el viaje de la palabra. La imagen acompasa su fuego. Y el poema se convierte en acto: canto, rito y tránsito. Recibe la más cordial bienvenida a esta mini ópera de luz, soledad y renacimiento. 🌞

🌞 Sol en soledades 🌾

 

Entre arenas que callan y cielos que arden,

camina la dama de azul,

con el alma envuelta en seda dorada

y el silencio habitando su luz.

 

No hay voces —solo viento.

No hay sombras —solo sol.

Cada paso que da es un verso

que escribe la tarde en su honor.

 

Sus ojos, espejos tranquilos,

reflejan lo que ya fue

y lo que aún no llega:

espera sin prisa, certeza sin red.

 

No está sola —la acompaña el cielo,

la acompaña la tierra que pisa,

y el sol, que al verla tan firme y serena,

la nombra reina sin prisa.

 

Y así, en su andar sin testigos,

donde muchos temen perderse,

ella se encuentra —en lo simple, en lo inmenso—

con el sol, en su soledad de siempre.


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