RIMA LXXVII
Es un sueño la vida,
pero un sueño febril que dura un punto;
Cuando de él se despierta,
se ve que todo es vanidad y humo...
¡Ojalá fuera un sueño muy largo y muy profundo,
un sueño que durara hasta la muerte!...
Yo soñaría con mi amor y el tuyo.
En colaboración con el canal de Julio Medialdea con música de José Antonio Lavado
Comentarios
Publicar un comentario