Ambrosía.

 
AMBROSÍA
La dorada tarde, ensoñada,
me rescata en su extrañeza.
Junto al bostezo se maduran
las palabras,
y paladean la abundancia
que despierta
ascendiendo perezosa.
Desde una pausada sombra
siento envejecer zumbidos alargados
que deslizantes, huyen de mi piel
a la espesura del verde
con sus ojos huidos y redondeados
de abejorros henchidos,
del sobrante dulzor enrrojecido.
Un indiscreto sol entre cerezos,
moreras y guiños,
engaña apresando mis pupilas
inmersas, en la tibieza del ensueño.
Creo notar como llega a mí
la caricia y movimiento de tu mano,
!En tí me siento!
Voy y vengo dentro
de un inquieto silencio
que perturba y deleita
mi embriaguez,
invitándome a la locura
que alcanzo
cuando poseo tu mano.
Cálido, el aire se lleva
la cordura...
y es tormento y dulzura
la marejada y bravura
de tu pulso bateante.
Sorbo y robo en él,
un repiqueteo asombrado
que todo lo envuelve
en el deseo ensoñado.
Surgen notas de un agitado viento
que me acomoda,
navegándome,
cual barca balanceada
por las brisas de una marea amada.
La savia dora el éxtasis de mi urgencia
y junto con su pulsante muerte,
la ambrosía resucita...
gozando la plenitud de mi único lamento.
O.C.
🦄
Olga Castells.D.R.A
Declamación de la poeta Olga Castells. Producido por Julio Medialdea.

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